lunes, 21 de octubre de 2013

PALPABLE


Dejas pasar el tiempo,
 por mi lado,
por ese espacio que hay entre los dos.
Es un tiempo que aumenta la distancia,
un tiempo palpable;
como palpable es la espera,
que no es más, 
que la hendidura del sofá en el que aguardo tu vuelta,
el reloj que tanto miro, 
la puerta que no se abre.
Todo es palpable sin ti:
el tiempo, 
la distancia,
la espera;
hasta tu ausencia puedo tocar en mi piel.
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martes, 15 de octubre de 2013

A MI HIJO


Las noches que el año no tiene,
las mañanas que le faltan a mi vida,
las tardes que le sobra al mundo
las daría
por esa sonrisa tuya,
esas ganas de vivir,
esa fuerza innata que desprenden tus ojos.
No es más sabio quien más vive
si no quien más fuerte agarra la vida,
y tú,
carne de mi carne,
la tienes prisionera entre tus huesos,
entre tus brazos,
dentro de ti.
Tu dolor se prolonga hasta mí,
tu alegría se aposenta en mis labios
porque eres lo que me falta,
la parte que me completa.
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jueves, 10 de octubre de 2013

A SALVO


Me salvé de ti,
de mí, 
de nosotros.
Me salvé del olvido.
Me salvé del recuerdo,
de la espera,
del silencio.
Me salvó otra mirada
de la tuya,
de la mía empapada.
Me salvó una sonrisa de otra boca,
me salvó de tu boca.
Me salvó una caricia
de tus manos,
siempre frías.
Me salvé de ti,
de mí contigo,
de nosotros en el vacío.
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miércoles, 9 de octubre de 2013

BOLSILLOS DE SUEÑOS


Hay sueños de bolsillo
y bolsillos llenos de sueños.
Yo he guardado todos mis sueños en mi bolsillo.
A veces meto la mano y los palpo,
para saber que siguen ahí, 
esperando a ser liberados.
Otras veces cuando te encuentro
te regalo uno de ellos.
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FELICIDAD


Alegría es cuando te veo,
felicidad cuando sólo me ves a mí.

Alegría es cuando te sueño,
felicidad cuando al despertar te tengo aquí.
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martes, 8 de octubre de 2013

LA VOZ


Una vez conocí unas manos que no tenían nombre,
o sí,
quizá ya me he olvidado.
Lo que siempre recordaré es lo que traían para mí.

Una vez conocí una mirada que no tenía nombre.
Fue una mirada capaz de conseguir lo que ninguna mano pudo.

Una vez conocí una voz.
Esa voz pronunciaba un nombre.
 Mi nombre.
Esa voz pudo más que cualquier caricia,
cualquier beso,
cualquier mirada o gesto.
Esa voz me enamoró.
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CASTIGO


¿Qué son esas palabras atrapadas en mi garganta?
Son los poemas que nunca te escribiré.
Tu castigo es mi silencio,
el mío tu recuerdo.
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